El Tigre
nació en el mes de mayo de 1996, hijo de una gata muy
presumida
la cual se llamaba Pretty y que a la vez que a él tuvo a un
gato
muy grande llamado "el blanco" y a una gata muy bonita y casi identica
a ella, por eso se le llamó la "Prettyta". Su nombre,
"Tigre" le
vino porque el lomo y la cabeza le vinieron rayados de
fábrica
como el de un tigre. En las siguientes fotos, de izquierda a derecha,
su madre, él durmiendo arriba de su madre, él
jugando con
sus hermanos, y vigilando a su madre:
Con la edad el Tigre fue creciendo y
alternando
épocas muy activas en las que se le veía fuerte
con
épocas en las que se volvía pasivo y engordaba
ligeramente, pero sin perder la agilidad que siempre ha tenido. Desde
su nacimiento comenzó viviendo casi en libertad, fue un
cazador
nato, no había pájaro o bichillo en el que no se
fijara.
Ya desde un principio le gustó ir a contracorriente,
diferenciarse del resto como en esta foto que nos enseña el
trasero::
Con el tiempo, fue
quedándose solo en casa,
pues su madre volvió a quedarse embarazada y
decidió
tener a sus hermanastros en otro lugar. Su hermano "el blanco"
aparecía de semana en semana solo para saludar y comer un
poco,
hasta que dejó de verse, y su hermanita la
Prettyta
desapareció a los pocos meses de nacer (seguramente alguien
se
la llevó porque era muy bonita). Así que el
Tigretón quedó como el dueño de la
casa. Al pasar
un tiempo, apareció la que se supone que era su
hermanastra, la "Ronri", lo cual le produjo bastantes celos
porque él estaba acostumbrado a ser hijo único.
Le costó trabajo aceptarla,
y tras muchas
peleas, empezó a cuidarla, pero no como una hermana, sino
como
su novia. Nuestro Tigre vivió un romance intenso con la
Ronri en
una casa de San Juan De Aznalfarache, aunque posteriormente, se mudaron
los dos a una caracola en una obra en el barrio sevillano de Sevilla
Este, en lo que con el tiempo sería el Residencial La
Gitanilla.
Un día, el Tigre no
respondía a las
llamadas, algo ocurría. Un leve maullido guiaba hasta donde
él se encontraba. Era una farola enorme, de un
diámetro
por el que cabia una persona. La farola estaba tumbada cerca de la
obra, en un campito, y allí, al fondo de la farola, se
encontraba nuestro Tigre, intentando llegar arrastrándose
hacia
las manos de su dueño que lo llamaba, ya que no
podía
adentrarse más dentro de la farola en su
búsqueda. Al
llegar a la entrada, inmediatamente fue al veterinario, con el
diagnóstico de rotura de cadera producida seguramente por el
atropello de un coche. La situación era
dramática, porque
si la cadera no se curaba correctamente, podía afectarle
órganos vitales y matarlo, así que
había que
confiar en la rehabilitación y confiar en que se
pondría
bien. Esta circunstancia, hizo que se mudara a un piso en el
Parque Alcosa, un lugar más adecuado para su
recuperación.
Pasaron las semanas y parece que
evolucionaba bien,
andaba, corría un poco, y además, su novia la
Ronri vino
a vivir con él desde la obra, pero con una sorpresita.... le
trajo la noticia de que iba a ser papá, pero claro, en la
obra
había otro gato rondándole.. y la paternidad fue
compartida. Aún así, luciendo una
ligera cojera
como secuela del accidente, el Tigre fue un buen padre, y
cuidó
a todos como si fueran suyos.
Nuestro personaje tras recuperarse
completamente,
fue padrastro de la Chiqui, el Gordo, y padre de 3 gatitos
más que se mudaron a un campito cerca del Puerto
de Sevilla, en la calle Carretera Del Batán. Era el mes de
abril del 98 por aquel entonces.
Al poco tiempo, en junio del 98, la
Ronri
avisó al Tigre
otra vez de que sería papá de nuevo, esta vez de
6
bichillos que eran todos suyos, de hecho había uno
idéntico al que se le llamó "Tigrito". Los 6 se
encontraron cuando crecieron
con sus hermanos en Carretera Del Batán, aunque uno de
ellos, el
Capi, volvió, pero esa es otra historia.
Pasó el tiempo y el Tigre se
mudó
junto a la Ronri y sus hijos Chiqui y Gordo a otro piso en el Parque
Alcosa. Allí con el tiempo se reunieron con su hijo Capi,
que se
quedaría con ellos para siempre, y la Ronri
volvió a
darle la noticia de que iba a ser padre. Esta vez fue padre de una
parejita, ella, la "Panterita" y él, el "blanco", que fueron
adoptados por familias conocidas. Había que parar un poco
eso de
ser tan machote, así que se sometió a una
operación para no dejar más embarazada a su
novia, con la
consecuencia de volverse un poco sedentario, pero en
él eso
era casi imposible porque seguía siendo muy activo.
Con la edad se le iban cayendo un poco
los dientes,
debido principalmente a la comida blanda (Pescado, paté,
etc), y
lo pasó mal a veces debido al dolor de dientes,
así que
tuvo que hacer varias visitas a la veterinaria para curarse.

Actualmente, el Tigre es un gato mayor
pero
juguetón, sigue teniendo la misma agilidad de siempre y
conserva
el instinto cazador con el que nació. Le gusta mucho
sentarse en
la terraza a observar los pájaros y no duda en cazar al
primer
mosquito que se le cruza. Ahora es muy divertido jugar con
él,
ya que aparte que no usa las uñas para jugar, con los dos
únicos dientes que le quedan no hace daño cuando
muerde.
Eso sí, aun no teniendo dientes, es un forofo del pienso,
sigue
comiéndolo aunque con mas paciencia, ya que antes de
tragarlo
debe ablandarlo un poco. Su comida principal son los sobres de Whiskas,
y dárselos es todo un ritual porque parece que con la edad
le
está gustando eso de los caprichos, y hay que
dárselos
cuando quiere, donde quiere y como quiere.
Simplemente, es el "jefe de la manada".